La¬†historia del Imperio Romano de Occidente¬†supuso un cambio dr√°stico en lo que hab√≠a representado el Imperio Romano hasta la fecha, dando lugar a una ca√≠da de la hegemon√≠a econ√≥mica y militar de Roma, lo cual, alimentado por el per√≠odo de enfriamiento global que se comenzaba a recrudecer y la b√ļsqueda de los pueblos por encontrar mejores condiciones de vida, hicieron que esta nueva fase de la historia durase apenas 81 a√Īos, aunque su influencia seguir√≠a permaneciendo durante siglos.

busto emperador

Historia del Imperio Romano de Occidente

El¬†Imperio Romano de Occidente¬†comenz√≥ su andadura all√° por el a√Īo 395, momento en el que se produjo la divisi√≥n administrativa que separar√≠a la parte oriental de la parte occidental del Imperio Romano de forma definitiva, lo cual durar√≠a hasta el a√Īo 476 con la¬†ca√≠da del Imperio Romano de Occidente.

Todo empez√≥ con el emperador Diocleciano durante el Bajo Imperio, el cual decidi√≥ repartir su poder con Maximiano, nombr√°ndolo coemperador y otorg√°ndole el t√≠tulo de Augusto de occidente en el a√Īo 285, lo cual dio lugar a la diarqu√≠a.

Ya desde el siglo III, la extensión del imperio había comenzado a disminuir, lo que también hizo que se redujesen los recursos y las riquezas, afectando negativamente al equipamiento militar, lo que dio lugar a la necesidad de realizar cambios drásticos como por ejemplo la sustitución de las armaduras por las cotas de malla.

Poco a poco, el ej√©rcito comenz√≥ a caracterizarse por estar compuesto fundamentalmente por mercenarios extranjeros, a la vez que los buenos l√≠deres militares comenzaron a escasear, lo que hizo que poco a poco la fuerza militar del Imperio Romano de Occidente fuese a menos.

Aun así, se hizo frente a bárbaros e incluso a rebeliones internas, llevándose a cabo asesinatos que aumentaron la inestabilidad militar, administrativa y política del Imperio.

Poco a poco, las fronteras se fueron viendo más amenazadas, lo que hizo que aumentase el descontento y que, en muchos casos, se produjesen alzamientos militares, lo que se traducía en general es que se proclamaban emperadores con el objetivo de hacer suya una tierra y defenderla hasta la muerte con sus propias tácticas.

La fragmentación ya era muy evidente, y a la vez debilitaba las fronteras, ya que en ocasiones se establecían negociaciones fructíferas con los bárbaros, mientras que en otros casos, los enemigos saqueaban todo lo que encontraban a su paso.

Mientras tanto, el Imperio Romano de Oriente consigui√≥ superar la crisis del siglo III de forma m√°s efectiva, ya que no s√≥lo gozaba de una mejor administraci√≥n, sino que adem√°s, tambi√©n segu√≠a manteniendo sus ingresos gracias a las producciones que se obten√≠an de Egipto y Anatolia, hab√≠a menos corrupci√≥n y una mayor poblaci√≥n que permiti√≥ su sostenimiento.

Poco despu√©s del nombramiento de Maximiano como Augusto, concretamente en marzo del a√Īo 293, Diocleciano nombr√≥ a Galerio y Constancio C√©sares, convirti√©ndolos as√≠ en posibles herederos de Maximiano en caso de que dejase de ser el emperador por cualquier causa.

Esta decisi√≥n implicaba el reparto de todo el Imperio Romano en cuatro gobernantes, un reparto geogr√°fico y administrativo que en un primer momento se consideraba podr√≠a servir para aumentar el poder del Imperio, logrando as√≠ hacer frente a invasiones externas y que, en caso de que se produjese alguna debilidad de cara al futuro, seguir manteniendo pilares fuertes que permitiesen hacerle frente y evitar la desaparici√≥n del Imperio Romano.

A partir de entonces, Diocleciano siguió desarrollando su política absolutista, estableciendo cambios que en un primer momento fueron positivos, pero que pronto irían desembocando en modificaciones que no eran aceptadas por una gran mayoría, como por ejemplo su intento por controlar la inflación estableciendo que el control de los precios sería llevado a cabo por el propio Estado.

A partir del a√Īo 303, cuando Diocleciano ya llevaba 20 a√Īos en el poder, los romanos hab√≠an adquirido una cierta familiaridad con √©l, lo que le hizo considerar que no respetaban su autoridad, lo cual, unido a las persecuciones que sufr√≠a y al acoso de los pueblos b√°rbaros, le hizo dar un cambio de rumbo que le permitiese hacerse respetar.

Sin embargo, durante su viaje al Danubio, contrajo una enfermedad que poco a poco fue agravando, hasta que en el 304 tomó la decisión de quedarse recluido en el palacio durante todo el invierno.

Muchos pensaban que hab√≠a muerto, pero en realidad estaba a la espera de que Galerio pudiese llegar a la ciudad con el objetivo de alzarse con el poder.

Lleg√≥ un momento en el que el pueblo se visti√≥ de luto al dar por hecho que hab√≠a muerto, de manera que tuvo que hacer una aparici√≥n en el mes de marzo del a√Īo 305 para acallar los rumores, aunque ya se encontraba en muy malas condiciones.

En el mismo mes de marzo, Galerio llegó a la ciudad y le obligó a abdicar.

Galerio se hizo con el poder, y comenz√≥ una pugna entre Majencio y Constantino, que eran hijos de Maximiano y Constancio, lo que puso punto y final a la tetrarqu√≠a.

Sin embargo, el emperador Teodosio I recuperar√≠a este concepto durante su mandato, que dur√≥ desde el 379 hasta el 395.

Para ello reparti√≥ el Imperio entre sus dos hijos, y mientras Arcadio fue elegido para ser emperador de OrienteHonorio se convertir√≠a en el emperador de Occidente.

Honorio gobernar√≠a el Imperio Romano de Occidente desde el a√Īo 395 hasta el a√Īo 423, dando comienzo a lo que se considera como la divisi√≥n definitiva del Imperio Romano, instal√°ndose como el primero de los dos emperadores de esta nueva fase.

Pese a las victorias del general Estilic√≥n evitando, entre otros, la invasi√≥n de roma por parte del rey visigodo Alarico, la situaci√≥n se hab√≠a complicado, lo que aprovecharon sus enemigos para conseguir que en el a√Īo 408 fuese sacrificado.

Esto abri√≥ las puertas a que de nuevo Alarico retomase su idea de conquistar Italia. Consiguieron invadir Roma mientras que Honorio se encontraba en R√°vena sin enviar m√°s tropas debido a la escasez de las mismas, garantizando as√≠ que esta ciudad se mantendr√≠a protegida.

La ca√≠da de la ciudad m√°s importante del Imperio Romano, fue vista por el pueblo como la desaparici√≥n del Imperio, y el hecho de que Honorio no hiciese nada para evitar el saqueo, dio lugar a la p√©rdida de confianza en su mandato.

Ya en el a√Īo 475,¬†R√≥mulo Augusto¬†se har√≠a cargo del poder, sucediendo a Honorio aunque sin mucho margen de maniobra, ya que en el 476 ca√≠a definitivamente el Imperio Romano de Occidente al ser relevado de su trono por los¬†h√©rulos.

La decadencia y caída del Imperio Romano de Occidente

Es importante tener en cuenta que, a lo largo de toda la historia del Imperio Romano, las guerras imperialistas fueron las que permitieron el desarrollo tanto econ√≥mico como militar.

Esto permitió obtener grandes recursos que además se soportaban sobre la mano de obra esclava, logrando un crecimiento sorprendente en un corto plazo de tiempo.

Sin embargo, conforme fueron finalizando estas guerras, este modelo económico empezó a decaer, habiendo cada vez menos esclavos a los que recurrir, así como la imposibilidad de acceder a nuevos recursos económicos.

La economía se comenzaba a limitar, y su caída era inevitable, lo cual también se transmitía al poder militar, que poco a poco iba viendo mermados sus recursos.

Por si todo esto no era suficiente, en el siglo IV comenz√≥ un per√≠odo de enfriamiento global que durar√≠a aproximadamente hasta el siglo XIII, lo cual hizo que las temperaturas bajasen de forma dr√°stica, lo que a su vez empuj√≥ a los pueblos de la parte norte y del centro de Europa y de Eurasia a emigrar a zonas m√°s c√°lidas, dirigi√©ndose as√≠ hacia el sur, ya que en sus lugares de origen la supervivencia era muy complicada.

Además del desplazamiento de población, esto reducía la superficie de cultivo, lo cual hacía que hubiese menos alimentos y recursos.

La situaci√≥n se encontraba muy comprometida, hasta el punto que la merma de unidades del ej√©rcito romano permiti√≥ que los b√°rbaros, concretamente los¬†visigodos, conquistasen Roma, y tras la muerte de Arcadio,¬†Gala Placidia¬†y¬†Ata√ļlfo, hermana de Honorio y nuevo rey de los visigodos respectivamente, contrajeron matrimonio, lo que permiti√≥ que se firmase un acuerdo de paz que permitir√≠a que los visigodos se hiciesen de forma pac√≠fica con la mayor extensi√≥n de lo que hab√≠a sido el Imperio Romano de Occidente.

Invasiones y motivos de las invasiones

Debido a su juventud, Teodosio decidi√≥ nombrar a Estilic√≥n como tutor de Honorio, pasando este a dominar Hispania, Britania, Italia, Galia, Mauretania y √Āfrica a lo largo de la costa de la actual Libia, mientras que Balcanes, Egipto, Oriente Pr√≥ximo y Anatolia quedar√≠an en manos del Imperio Romano de Oriente y a cargo de Arcadio.

Honorio decidi√≥ establecer la capital en Mediolanum, la cual ser√≠a la capital del Imperio Romano de Occidente desde el a√Īo 395 hasta el a√Īo 402. Posteriormente y desde el 402 hasta el 476, la capital pasar√≠a a ser R√°vena.

Sin embargo, poco despu√©s, concretamente en el a√Īo 401, los visigodos atacar√≠an Italia, dando lugar a diferentes batallas entre las que destac√≥ la batalla de Polencia, en la cual, Estilic√≥n consigui√≥ derrotar a Alarico, rey de los visigodos.

Estilic√≥n fue una de las √ļltimas grandes figuras militares de occidente, y pese a su victoria, lo cierto es que las tropas romanas hab√≠an mermado de forma considerable, lo que hizo que Estilic√≥n se viese obligado a recurrir a soldados ubicados en la frontera del r√≠o Rin, algo que aprovecharon los v√°ndalossuevos y francos en la Navidad del a√Īo 406 para cruzar el r√≠o que se encontraba helado y, de esta forma, empezar a expandirse por la Galia para llegar posteriormente a Hispania.

Esta situaci√≥n la aprovecharon tambi√©n los g√©pidosalanoss√°rmatas y h√©rulos que, aunque en menor medida, tambi√©n supusieron un importante da√Īo al Imperio Romano de Occidente. De hecho, los h√©rulos fueron los que depusieron a R√≥mulo Augusto del poder, precipitando el fin de una era.

A su vez, Alarico vio que era el momento de volver a intentar la invasión de Roma, ya que el campo estaba abierto y apenas había tropas romanas que hiciesen frente.

En Britania, Constantino III consigue usurpar la corona, a la vez que Alarico amenazaba directamente a Italia exigiendo grandes tributos para evitar la guerra.

Las cosas se hab√≠an complicado para Estilic√≥n, que no consigui√≥ atajar esta fuerte crisis, de manera que varios de sus enemigos conjuraron en la corte por lo que en el a√Īo 408 fue ejecutado.

En ese momento, las tropas de Roma comienzan a abandonar Britania, lo que aprovecharon los sajones, aunque no consiguieron avanzar demasiado.

Honorio decidi√≥ trasladarse hasta R√°vena, ya que tan s√≥lo esta ciudad y Mil√°n ten√≠an suficientes fuerzas para su defensa, por lo que el imperio comenz√≥ a replegarse hacia ellas para garantizar su existencia.

Esto permiti√≥ que Alarico aprovechase la situaci√≥n para invadir de nuevo Italia, ya que Roma estaba completamente abandonada por lo que exigi√≥ altos tributos, hasta que llegado el a√Īo 410, ya era imposible hacerles frente por la falta de ingresos, por lo que Alarico tom√≥ la decisi√≥n de saquear Roma.

El hecho de que Honorio no hiciese nada para evitarlo, hizo que el pueblo romano perdiese la esperanza de que el Imperio tuviese oportunidad alguna de seguir adelante.

Alarico aprovechar√≠a para viajar hasta el norte de √Āfrica, pero muri√≥ en el camino pasando a ser nombrado rey Ata√ļlfo.

La¬†boda entre Gala Placidia y Ata√ļlfo¬†traer√≠a una nueva etapa garantizando la seguridad y estabilidad de la zona, estableciendo su independencia frente a los romanos y consiguiendo expandir su influencia hasta llegar a Hispania, de donde fueron expulsados los v√°ndalos.

Los pueblos que se asentaron después

El pueblo m√°s representativo que se asent√≥ en la parte occidental del Imperio Romano fueron los visigodos, tras firmar la paz con los romanos al casarse Gala Placidia, la hermana de Honorio, con Ata√ļlfo, el nuevo rey de los visigodos.

Esto les permitió ir extendiéndose de forma pacífica, manteniendo algunos de los rasgos culturales y políticos del Imperio Romano, pero introduciendo su cultura poco a poco, hasta el punto que llegó a predominar en todos los países de la zona.

Sin embargo, muchos pueblos como los francos, suevos, v√°ndalos, sajones e incluso mongoles fueron invadiendo algunos territorios, pero con menor representatividad en comparaci√≥n con los visigodos, ya que para conseguir hacerse con las nuevas tierras, se ve√≠an obligados a recurrir a la fuerza en la mayor√≠a de los casos, mientras que en otros, los pueblos directamente acced√≠an tras saber que el Imperio Romano de Occidente hab√≠a llegado a su fin, por lo cual, prefer√≠an aceptar el cambio al enfrentamiento, muy especialmente en aquellas zonas que hab√≠an quedado completamente abandonadas por las fuerzas militares del Imperio Romano y que, por tanto, quedaban a merced de los diferentes pueblos b√°rbaros.